El poder de las palabras

lunes, 8 de marzo de 2010

 




La palabra NO
Hace tiempo escuche alguien que me decía que había dos palabras que siempre le habían servido para abrirse puertas: empuje y jale. Pero más allá de esta simpática anécdota ocurre que las palabras tiene un poder muy grande. Para algunos las oraciones son fuertes comandos que serán escuchados para realizar un cambio a quien los invoque, los monjes tibetanos en su muy particular sistema religioso usan palabras de poder que se llaman mantram (en plural). Pero lo que yo quiero platicar es sobre una, una palabra en común que nos puede evitar muchos problemas si aprendemos a usarla. Todo mundo conoce la palabra NO, solo dos letras la N y la O pero dentro de esta sencilla palabra se esconde un complejo mecanismo que es difícil de echarlo a andar. Me explico; en una sociedad marcada por códigos sociales es, muy mal visto que alguien no de las gracias cuando se le hace un favor, se le envía una presente o incluso cuando ofrece un piropo a una bella mujer. Por la misma razón social cuando alguien: hermano, amigo, tío, desconocido nos pide un favor casi invariablemente asistimos con un SI, porque sencillamente no es “bien visto” negarse. Todo esto hace que las relaciones marchen más o menos bien pero ¿que pasa cuando definitivamente no puedes decir un NO por respuesta? sencillo caes en una manipulación de la que te sientes mal pero que no puedes romper. NO PUEDES ROMPER, Así con mayúsculas, porque cuando ofrecemos una pequeña resistencia no decimos enteramente que no pero trataremos de buscar una buena escusa para librarnos de lo que nos están pidiendo, sin embargo, acostumbrados a la manipulación en cuanto escuchemos los “clichés” bajaremos la guardia: no seas malo, que te cuesta, hazlo por mí y así varias frases que se usan para causarnos un sentimiento de culpa que nos hará doblar las manitas y hacer lo que no nos guste, convenga o simplemente no deseamos. Esto nos causa problemas con nosotros mismos porque nos sentimos manipulados y usados “y todo porque no puede decir que no” y allí estás viendo la película que no te gusta, viajando en una auto que no es de completo agrado y un sinfín de situaciones provocadas porque no supiste decir que no. (Y ni que mencionar lo de la prima de un amigo que no supo decir que no y ahora está llena de chamacos) todo por lo mismo no saber decir que no. ¿Verdad que no están sencillo? Y tan no es sencillo que cuando decimos NO empezamos a esgrimir una serie de argumentos que intentaran sacarnos del apuro. Pero todo tiene solución, y de la primera vez que lo hagamos saltamos a la segunda y así hasta que ya podamos dominar la innombrable palabra NO. Nunca es tarde para empezar a darnos respeto a nosotros mismos las primeras veces nos costara trabajo pero paulatinamente irán viniendo mas fácil al punto de no tener que usar siquiera un solo pretexto para decir simplemente NO.
El poder está en ti.

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